October 25

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Lo que se aprende se desaprende

Siguiendo el mismo formato que en mi primer blog… primero la versión española-mexicana.

And the English version in blue! Hope you enjoy! (See below)

¡Ya han pasado cuatro meses! Han sido tan intensos y durante este tramo central de mi PULSE han pasado tantas cosas que no sé por dónde empezar.

Después de la adaptación y las primeras impresiones, enseguida me sentí parte del equipo de salud. Como os contaba en el blog anterior, uno de los principales objetivos de mi primer plan de trabajo, era identificar las áreas de mejora en el Servicio de Salud. Para ello, he estado por una parte estudiando y formándome en los proyectos de Pro Mujer y por otra, visitando las sucursales y acompañando a las enfermeras y asesoras/es a las sesiones de campo. En estas salidas a campo, he tenido la oportunidad de seguir todo el proceso, acompañada también por Isamar, coordinadora de las enfermeras, con quien es muy fácil trabajar y compartir ideas ya que además de estar muy comprometida con el equipo, conoce muy bien toda el área de salud, e incluso en las situaciones más complicadas, que os aseguro que las hay, siempre tiene una actitud muy positiva y de ayuda.

Un factor importante para llevar a cabo el análisis del equipo de salud es escuchar. Parece obvio pero muchas veces lo pasamos por alto. El ejercicio de dedicar un tiempo a escuchar a la otra persona, del área o posición que sea, ayudar a identificar sus necesidades, aquello que funciona y aquello que es necesario mejorar, es la clave, desde mi punto de vista, para encontrar soluciones. Y es lo que he estado haciendo, escuchar mucho, recoger aquellas iniciativas que muchas veces hacen de manera proactiva e individual y aplicarlo al equipo. Reconociendo que a veces los equipos fallan porque no tienen la suficiente visibilidad (¡quién me iba a decir que yo diría esto!). Es muy importante ser conscientes de que aunque nuestro trabajo diario sea muy diferente del de mi compañera/o, el objetivo por el que trabajamos es el mismo, y este es un punto de partida importantísimo para que áreas tan distintas, como son en este caso el servicio financiero y de salud, trabajen en equipo.

Por otra parte, también me ha ayudado mucho seguir formándome en health care (health care innovation) y en responsabilidad social corporativa y RRHH (aquí, tanto Lisa, directora de Salud Global, como mi hermana siempre son de gran ayuda con referencias de cursos muy útiles y documentación), sobretodo para dar forma a mis ideas sobre una base que tenga sentido. Son muchos los factores a tener en cuenta pero me está pareciendo todo muy interesante y retador, ya que no tengo experiencia en este tipo de gestión, al contrario que por ejemplo, en los temas relacionados con calidad, que aunque con otro enfoque, sí son parte de mi experiencia laboral.

Aquí os dejo unas fotos de algunas de las salidas a campo:

Agarrando el teleférico para ir de cerro a cerro, en Estado de México.

Han sido muchas las sensaciones y los sentimientos entremezclados durante estos meses. En las salidas a campo cada día se aprende algo nuevo. Son más duras pero muy gratificantes para mi ya que me dan la oportunidad de escuchar las opiniones de los diferentes equipos de una manera más cercana. Es muy interesante ver todos los puntos de vista, tan opuestos algunas veces, así como conocer a las mujeres y sus historias personales. Pero también he pasado por algunas semanas en las que me resultaba difícil de encajar que seguramente no les podré ayudar en todo lo que quiero. A veces necesitas que alguien te abra los ojos de nuevo para ver lo difícil que es cambiar las cosas, pero sí podemos cambiar nosotras y nosotros, y aprender y, tal vez así, podamos influir de manera positiva en la gente que nos rodea contribuyendo a hacer cambios importantes.

México es un país duro en cuanto a la inseguridad y el machismo. Son muchas las luchas, tan necesarias, que deben continuar (al igual que en España y todos los demás países), hablo de luchas de derechos humanos y, concretando un poco más, de violencia machista contra las mujeres. Por desgracia, este tipo de violencias no sólo van en aumento sino que además son agravadas por el narcotráfico y la corrupción. Como se dijo en el Foro Seguridad, Justicia y Paz para las mujeres en México de este año, en México a las violencias estructurales contra las mujeres hay que sumarles las generadas por el crimen organizado y la complicidad de las autoridades.

He tenido la oportunidad de asistir a talleres y cursos de violencia de género y he tenido que lidiar con mi enorme frustración al escuchar o ver directamente algunos comportamientos y comentarios, tanto en estas sesiones como en el día a día (aunque también me pasaba en España). Si es difícil a veces aportar otra visión a tu gente cercana y querida, ¡imaginaos a los que acabas de conocer!

Y, una de las cosas que he aprendido gracias a la Red Nacional de Refugios A. C. es que por suerte, lo que se aprende se puede desaprender. El ejercicio no es fácil porque se trata de evaluarnos a nosotras/os mismos. Lo primero, identificar que podemos estar equivocadas/os. Analizarse personalmente no es fácil pero es el primer requisito para cuestionarnos y poder desaprender, para identificar aquello que nos parecía bien, reflexionar y darnos cuenta de que podemos hacer las cosas mejor. Yo misma he ido aprendiendo y sigo haciéndolo. Es más, he podido desaprender y aprender otras cosas. No pienso igual que hace diez años ni que hace uno, voy afianzando mis valores y abriendo mi mente también. Y es que, el “ha sido así toda la vida” o “esto es lo más antiguo del mundo” no es un argumento válido para justificar ¡ningún hecho! Los usos y costumbres han significado y significan, en numerosas ocasiones, una violación de los derechos humanos de las mujeres, aunque estén socialmente aceptados; es por ello, por poner un ejemplo de mil, por lo que mujeres activistas indígenas mexicanas buscan transformar aquellas tradiciones que violan sus derechos en busca de la paridad y la igualdad.

Si queremos que las cosas cambien todos y todas tenemos que aportar. Las muertes por violencia machista y los feminicidios son un asusto muy grave. La violencia machista atraviesa todas las clases sociales y a todas las nacionalidades, afectando a mujeres de todas las edades y condiciones, y es responsabilidad de todas y de todos cambiar las cosas y no promover conductas que no sólo no hacen bien a nadie, sino todo lo contrario. Existe un proceso de cambio personal para querer ver las cosas de otra manera y aportar, aportar con acciones para mejorar las cosas, respetar activamente, y pararnos a pensar y contribuir a promover un cambio social. Y después de iniciar este ejercicio personal, ya no podremos volver atrás. Pero es una responsabilidad no sólo personal e individual, sino social y política que debe promoverse desde todos los ámbitos, desde el educativo el primero.

Han sido meses muy intensos como os decía al principio. Después de finalizar el primer plan de trabajo, unos días libres para viajar y nuevo reto para el siguiente mes. Ahora toca estar más en la oficina (algo un poco más difícil para mí…) pero muy contenta de ayudar y aprendiendo día a día del gran equipo que tiene Pro Mujer en México: Lisa, Marcos, Janet, Jonathan, Isamar y Natalia, con los que tengo más contacto, que aunque pasen por situaciones difíciles no dejan de dejarse la piel, apoyándose unos a otros, sin perder en ningún momento su objetivo que son las mujeres.

Como decía, México es un país duro, sí, pero también es un gran país por el que merece la pena luchar, con gente maravillosa que estoy teniendo la suerte de conocer y lugares espectaculares. Muy agradecida por cómo me están tratando, y aficionada a la fruta un poco picosita, a los tacos de cochinita pibil y a las expresiones mexicanas y confusiones con el lenguaje, tan divertidas. Ahora que empieza la última etapa siento que todo va más rápido y, aunque por supuesto que extraño a mi familia y a mi gente, se está pasando tan deprisa que podría quedarme aquí otro ratito. 🙂

Sólo una notita: para quienes al leer el blog piensen, desde el cariño, que “qué pesada” con el lenguaje inclusivo… Lo siento pero ¡esto va a ser así a partir de ahora! Podemos hablarlo tantito con un café o una chela, aquí o cuando regrese. 😉

Arancha

 

Un pedacito de México, como digo, espectacular:

 

English version:

Four months here! These have been so intense and so much has happened during this central stage of my PULSE that I really do not know where to start.

After the adaptation and the first impressions, I immediately felt part of the health team. As I told you in my previous blog, one of the main objectives of my first work-plan was to identify improvement areas in the Health Service. To do this, I have been studying and training in the Pro Mujer projects and, on the other hand, visiting the offices and accompanying the nurses and credit officers to the field sessions. In these outings to the field, I had the opportunity to follow the whole process, accompanied also by Isamar, coordinator of the nurses, with whom it is very easy to work and share ideas. She, in addition to being very committed to the team, knows very well the whole health area, and even in the most complicated situations, that I assure you that there are, always has a very positive and helpful attitude.

An important factor to carry out the analysis of the health team is to listen. It seems obvious but many times we overlook it. The exercise of spending time listening to the other person, of any area or job position, help them to identify their needs, what works and what needs improvement, is the key, from my point of view, to find solutions. And it is what I have been doing, listening a lot, picking up those initiatives that many times they do in a proactive and individual way and applying it to the team. Recognizing that sometimes teams fail because they do not have enough visibility (who was going to tell me that I would say this!). It is very important to be aware that even though our daily work is very different from my colleague, the objective for which we work is the same, and this is a very important starting point for such different areas work as a team, as in this case the financial and health service.

On the other hand, it has also helped me a lot to continue training in health care (health care innovation) and corporate social responsibility and HR (here, both Lisa, director of Global Health, and my sister are always helpful with references of very useful courses and documentation!), especially to shape my ideas on a basis that makes sense. There are many factors to consider but I am finding everything very interesting and challenging, since I have no experience in this type of management, unlike for example, in issues related to quality, that although with another approach, they are part of my expertise.

Above you have some pictures of field trips.

I have had many different feelings during these months. In field trips every day I learn something new. These are harder but very rewarding for me because these outings give me the opportunity to listen the opinions of the different teams in a closer way. It is very interesting to see all the points of view, so opposed sometimes, as well as to know the women and their personal stories. But I have also spent a few weeks thinking that I surely cannot help them with everything I want, it is difficult to fit in. Sometimes we need someone to open our eyes again to see how difficult it is to change things. But we can change ourselves, and learn and, maybe so, we can positively influence the people around us by contributing to make important changes

Mexico is a tough country in terms of insecurity and machismo. There are many struggles, so necessary, that must continue (as in Spain and all other countries). I am talking about human rights and, specifying a little more, gender violence against women. Unfortunately, this type of violence is not only increasing but is also aggravated by drug trafficking and corruption. As stated in the Security, Justice and Peace Forum for women in Mexico this year, to structural violence against women we must add, in Mexico, the violence generated by organized crime and the complicity of the authorities.

I have had the opportunity to attend gender violence workshops and courses and I have had to deal with my enormous frustration when I directly hear or see some behaviors and comments, both in these sessions and on a day-to-day basis (although it also happened to me in Spain). If it is sometimes difficult to bring another vision to your close and dear people, imagine those you just met!

And, one of the lessons I have learned thanks to Red Nacional de Refugios A. C. is that luckily, what you learn can be unlearned. The exercise is not easy because it is about evaluating ourselves. First, identify that we may be wrong. Analyzing personally is not easy but it is the first requirement to question ourselves and unlearn. Identify what we thought was right, reflect and realize that we can do things better. I have been learning and I am still doing it. Moreover, I have been able to unlearn and learn other things. I do not think like ten years ago or that one year ago. I am strengthening my values ​​and opening my mind too. And, the “it has been like this all life” or “this is the oldest thing in the world” is not a valid argument to justify any fact! The uses and customs have meant and still mean, in numerous occasions, a violation of the human rights of women, even though these customs are socially-accepted. That is why, to give an example of thousands, for what Mexican indigenous women activists seek to transform those traditions that violate their rights striving to achieve parity and equality.

If we really want things to change, we all have to contribute. The deaths by machista violence and femicides are a very serious scare. Machista violence permeates all social classes and all nationalities, affecting women of all ages and conditions, and it is responsibility of all of us to change things and not promote behaviors that not only do no good to anyone, but quite the opposite. There is a process of personal change to want to see things with another perspective and contribute, contribute with actions to improve things, actively respect, and take some time to think and contribute to promoting social change. And after starting this personal exercise, we cannot go back. But it is not only a personal and individual responsibility, but social and political that should be promoted from all areas, from the educational first.

These have been very intense months as I said at the beginning. After finishing the first work-plan, a few days off to travel and a new challenge for the next month. Now it’s time to be more in the office (something a little more difficult for me…) but very happy to help and learning everyday from the great team that Pro Mujer has in Mexico: Lisa, Marcos, Janet, Jonathan, Isamar and Natalia, with whom I have more contact, that even if they go through difficult situations, they do not stop working really hard, supporting each other, without ever losing their principal objective: women.

As I said, Mexico is a hard country, yes it is, but it is also a great country that is worth fighting for, with wonderful people I am lucky to get to know them and spectacular places. Very grateful and fond of a little spicy fruit, cochinita pibil´s tacos and Mexican expressions and confusions with Spanish language, so funny.

Now that the last stage starts I feel that everything is going faster and, although of course I miss my family and my people, it is happening so fast that I could stay here for another little while. 😉

Above I leave you some photos. Just a little bit of Mexico, as I said, spectacular!

Arancha